Seguimos sintiendo el otoño y sus colores, marrón, amarillo y naranja.
Nuestros pies también sienten y nos dan información del entorno.
Primero notamos la textura y temperatura de la alfombra y el suelo.
Luego, en parejas nos hicimos cosquillitas con los pinceles. ¡Qué risas!
Después nos pintamos ¡Qué fresquito!
Y después a caminar por un caminito otoñal. Nuestros pies dibujaban las hojas que caían de los árboles.
Por el paseo también notamos que había arena finita...y por último... ¡¡¡a limpiarnos!!!




















































